La llegada de Thai Retiro a la calle Villanueva sigue reforzando un proyecto que comenzó hace años Estefanía Serrano con Thai Arturo Soria, un precioso espacio donde se pone en valor la cocina thailandesa.  Ahora, en un espacio más céntrico y accesible, la empresaria madrileña lleva su visión a un nuevo escenario sin perder un milímetro de identidad.


“No se trata de competir con Arturo Soria, sino de replicar la experiencia en un lugar donde muchos clientes la estaban esperando”
, comentaba Estefanía mientras recorríamos las dos plantas del nuevo local, 100 metros cuadrados en los que quieren llevar esa esencia thailandesa al centro de Madrid. Nada más llegar, en la barra un cóctel recién preparado…

Thai_coctel

Si algo distingue a la cocina tailandesa bien interpretada es la búsqueda del equilibrio. No el equilibrio simplista de “dulce-picante-ácido-salado”, sino el que llega cuando los ingredientes tienen una calidad incontestable y la técnica se respeta como un credo. De ahí que en Thai Retiro la selección de producto sea casi un manifiesto, eligiendo los mejores productores, elaborando las salsas a diario y un sistema de conservación al vacío que permite evitar la congelación y mantener intactos matices y aromas.

Ese nivel de rigor es el que sostiene una carta que combina tradición tailandesa, precisión contemporánea y algún guiño personal de Estefanía. Y para comprobarlo, nada mejor que sentarse a la mesa.

Los platos que hemos probado…

Ha sido un placer volver a recordar los platos que tantas veces he tomado en Arturo Soria y comprobar como se mantiene la esencia de esa cocina que tanto me gusta. empezábamos con el Poh Pia. Los rollitos fritos suelen ser un trámite en muchos restaurantes asiáticos, pero aquí no: masa crujiente, relleno fresco, cero grasa sobrante. Un inicio amable, muy bien ejecutado.

Thai_rollitos

Llegaba el Kai Satee. La brocheta de pollo marinado con una crema de cacahuete y leche de coco que está afinada al milímetro, muy elegante.

Thai_brocheta

Parn Thong. Quizá uno de los bocados que mejor definen el sello de la casa. Triángulos fritos rellenos de magret de pato desmenuzado (no triturado), lo que aporta fibra, textura y carácter. Son adictivos.

La ensalada de fideos de cabello de ángel, Vermicelli, no puede faltar, como contrapunto fresco: lima, sal, pimienta y una lectura muy afinada de la salsa de pescado. Limpia el paladar y prepara para lo que viene.

Thai_fideos

Platos principales: profundidad, aroma y precisión

Massaman Thai. Uno de los currys más delicados de la gastronomía tailandesa, y aquí se cocina con una paciencia que se nota en cada cucharada. Carne de Angus melosísima, anacardos, patata y un curry rojo que se sostiene en capas aromáticas: anís, canela, notas tostadas. Es un guiso sofisticado y reconfortante.

Thai_curryrojo

Pad Thai Sai Khung. Un clásico que tantas veces se queda en terreno plano y que aquí recupera su alma: langostinos bien tratados, noodles salteados sin exceso de azúcar, cacahuete vivo y un equilibrio de soja y tamarindo que permite que el plato respire.

Thai_noodles

Khao Pat. El arroz Hom Mali salteado es más que un acompañamiento: grano suelto, perfume floral, huevo en su punto. Impecable.

Thai_arroz

Keeng Kiao Wham Praw. Curry verde con taquitos de merluza que mantienen jugosidad pese al rebozado. El punto del curry es cremoso, fragante, pero sin perder la identidad picante que debe tener. Perfecto para quienes buscan un plato más ligero sin renunciar a la complejidad.

Thai_curryverde

El final, en clave dulce

La repostería tailandesa tiene ese contraste de utilizar mucha fruta y algunos bocados muy dulces. Terminábamos con El Khao Niao Mamuang. Mango en su momento exacto, arroz glutinoso sedoso y leche de coco que envuelve sin saturar. Un postre icónico que aquí encuentra su versión más fina.

Thai_mango

Y con el Cremoso de coco y maracuyá. De los que refrescan, levantan y dejan una huella cítrica muy agradable.

Thai_postre

Un proyecto con mirada propia

Detrás de Thai Retiro hay muchas horas de vuelo, literalmente. Estefanía fue auxiliar de vuelo, y quizá de ahí su curiosidad inagotable y esa manera de leer los destinos a través de la gastronomía. Lo cierto es que ha conseguido lo que muy pocos logran: construir un modelo de cocina tailandesa de alta gama en Madrid, basado en la precisión, en la formación continua del equipo y en una idea muy clara de lo que debe ocurrir en cada plato.

En una ciudad donde la oferta asiática crece sin tregua, este restaurante demuestra que la excelencia no depende de la moda, sino de la constancia. Aquí, cada sabor está donde debe estar.

RESTAURANTE THAI RETIRO

Dirección: calle de Villanueva, 33

Barrio: Retiro

Localidad: Madrid

Teléfono: 910 248 413

WEB THAI RETIRO